Capitulo 1: EL
COMIENZO
Estoy empezando una etapa más de mi vida la Pubertad , tengo doce años
y recién e empezado a descubrir cosas del mundo, por un lado me siento aterrada
sin saber si al transcurrir mi vida caiga prisionera en alguna cueva, que es en
las que caen los jóvenes extrovertidos, pero por otro lado tengo un gran
entusiasmo por descubrir cosas buenas que pasaran por mi vida, experimentar o
vivir cosas desconocidas y es que el entusiasmo es más que la angustia, hoy
precisamente son ya doce años desde que llegue a este mundo, me pongo a
reflexionar que quizás debería dejar las niñerías y comenzar a vivir. Yo siento
que ya soy una total señorita pero cuando las vecinas de mi madre llegan dicen
tonterías me hacen sentirme niña, como el otro día le dijeron: ¡OH que terrible
su hija ya empieza la
Pubertad !, Cuídela mucho. Y es que la hija del vecino se quedó
embarazada a los 14 años y es más el padre del niño no quiso saber nada y la
dejo sola, y es entonces cuando el miedo le entra a mi madre y ella me dice:
Hijita nunca aras algo de lo que me sienta avergonzada. Y cada vez me lo repite
y es que no entiendo por qué mi madre también se aterra de soltarme en este
mundo.
Hoy primero de Septiembre mi cumpleaños y no
imagino porque el entusiasmo que tengo recorre todo mi cuerpo de la punta de
las manos a la punta de mis pies, que cada sentido va evolucionando e incluso
mi cuerpo ya está cambiando, es algo tonto decirlo y es que a mi poca edad ya
tengo físico y me siento dichosa de este, e incluso ya comencé a fijarme en los
chicos, en sus rostros e incluso en su físico.
Me siento también de ser yo, de que esta sea
mi vida y de que mi madre la comparta conmigo, y estoy dichosa de ser hija
única ya que mi vida se reduce a un pequeño currículo, ya que toda mi niñez la
compartí con un millón de juguetes, cada uno tenía nombre e incluso sentía que
me hablaban y me decían: Yo Te QUIERO, y siempre estaré contigo, ahora juega
con migo, y eso escuchaba cada vez, abecés me pregunto si fue algo psicológico,
pues ya no los escucho, y será tal vez porque mi madre se deshizo de ellos
y los reemplazo por maquinas gimnastas,
videojuegos, grabadoras y demás accesorios o tan solo es algo psicológico pues
siento que los aparatos me hablan y me dicen: Rápido que con migo haces mucho
ejercicio y otros parece que me miran pero que se mantienen en silencio.
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